QEsto es lo que soy: un lápiz de Dios.
Un lápiz frágil con el que escribe lo que quiere. Dios escribe a través de nosotros.
Por imperfectos que seamos como instrumentos, él escribe lo que quiere. (Madre Teresa de Calcuta).
El desarrollo tecnológico de los últimos treinta años ha transformado la vida. La aceleración ha invadido todo y el tiempo se ha vuelto cada vez más insuficiente. El mundo contemporáneo está sumido en un frenesí imparable que arrastra a todo y a todos a un torbellino infinito. Y, sobre todo, en esta carrera ya no hay tiempo para la fragilidad, para quienes envejecen, para quienes ya no son eficientes... Y, sin embargo, ese es precisamente el secreto de la vida. Dado que la fragilidad es inherente a cada persona, quizá nos enseñe más que todos los descubrimientos juntos, porque nos devuelve a lo humano, a la esencia de la vida; la fragilidad nos recuerda que el amor es la única realidad que da sentido incluso a lo que parece inútil y sin valor.
2 / * El adolescente formula sus primeras ideas y deseos personales, contrastándose con los adultos. Deben comprender sus reacciones, pero mantener las reglas firmes.
por Ezio Aceti
AEn este artículo nos adentraremos en el pensamiento de los adolescentes, en su dimensión intelectual que representa una fuente inagotable para alimentar sus conductas, a veces muy idealistas, otras veces muy transgresoras y problemáticas. Ya hemos hablado en artículos anteriores de un estudioso de la inteligencia, Jean Piaget (1896-1980), quien tuvo el gran mérito de respaldar sus estudios con más de dos mil experimentos y por ello formuló afirmaciones que, en lo que se refiere al desarrollo intelectual, en su mayor parte son confirmadas por la realidad.
PEnvío
ATener un hijo es una experiencia común para muchas parejas y suele ser positiva y llena de ternura; También implica esfuerzo, pero deja una alegría profunda, como si fuera un hito que los nuevos padres han alcanzado. De hecho, el amor de pareja madura lentamente y se enriquece con el amor de los padres.
Pero tener un hijo “especial” con una discapacidad es otra cosa. Es una experiencia única, plena, profunda, pero también llena de tensión, ansiedad y a menudo de gran desesperación. Nos lleva a comprender que la vida es dura, agotadora, pero aún así puede ser feliz. De hecho, el amor materno y paterno se pone a prueba cuando el niño se ve afectado por alguna patología discapacitante, ya que la perspectiva de futuro se percibe como incierta y llena de tensiones. Intentemos entonces echar un vistazo a las experiencias de estos padres, en la medida en que sea posible vislumbrar los caminos a seguir.